El nuevo trazado provincial permite evitar el ingreso al Gran Mendoza y conecta la Ruta Nacional 7 a la altura de San Roque con Agrelo.
El viernes 3710/25 quedó habilitado el tránsito en la Variante Palmira, una obra vial sumamente esperada que demoró siete años en ejecutarse y que pasó por tres gestiones presidenciales.
En pocas palabras, la Variante Palmira permite evitar el ingreso al área metropolitana. Por ejemplo, si un conductor ingresa a Mendoza desde el este por la Ruta Nacional 7 ahora puede tomar el nuevo trazado y salir al cruce con la Ruta Nacional 40 para continuar camino a Chile o hacia el sur de Mendoza. Y viceversa, si un vehículo circula de sur a norte por la Ruta Nacional 40 al tomar la Variante Palmira bordea el Gran Mendoza y sale a la RN 7 con dirección a San Luis.
La nueva variante, de 36,5 kilómetros de extensión, permitirá acortar en 25 kilómetros el trayecto de quienes viajan hacia la Ruta Internacional a Chile o al sur de Mendoza, y viceversa.

Con esta traza se espera una reducción significativa del tránsito pesado que actualmente circula por el Acceso Sur y el Acceso Este, en el tramo comprendido entre Palmira y el citado Acceso Sur.

La Variante Palmira cuenta con dos calzadas separadas de 7,30 metros de ancho cada una, con banquinas de 3 metros y un coronamiento total de 13,30 metros. Entre ambas, hay un cantero central de 12 metros, delimitado por una baranda rígida tipo New Jersey.

La traza atraviesa rutas nacionales y provinciales, vías ferroviarias y el camino de servicio del yacimiento Barrancas de YPF. En todos los casos, los cruces son a distinto nivel. Además, en las inmediaciones del Parque Chachingo, en Maipú, la ruta cruza el río Mendoza, lo que implicó la construcción de 20 puentes a lo largo de la obra.

El proyecto comenzó a ejecutarse en 2017.
Fuente: El Sol (03/10/2025)